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Un par de segundos después de darle un fuerte abrazo, lanza un grito de dolor acompañado de lágrimas, a continuación me muestra sus brazos. Hematomas de gran tamaño y heridas por el cuerpo tras haber pasado 48 horas privada de su libertad.

Fue metida en un camión oscuro con otros hombres, sin ventanas externas, hacinados como animales salvajes, encadenados y golpeados de vez en cuando, siendo finalmente transportada al lugar que llevan a los detenidos. Allí fue separada del resto del grupo, apareció en una habitación poco iluminada rodeada por cinco hombres altos y fuertes, frente a su cuerpo débil y delicado, de una muchacha de 22 años y escaso metro sesenta de altura. Un puñetazo de uno de ellos fue directo a su cara, otro lanzó una patada en el estómago, con un palo recibió golpes sin cesar durante un tiempo que recuerda eterno. Tras el detalle de ofrecerle un descanso, volvieron y, entre risas maléficas en ese cuarto oscuro y húmedo, una pregunta fue lanzada al aire “¿quién le folla primero?”. El terror y pánico que la joven sintió en ese momento lo dejamos en la imaginación de cada uno. Tocando el trasero, los pechos,… los hombres estaban disfrutando como un grupo de niños jugando con un pollo o una lagartija. Finalmente uno de ellos (el “afortunado”) se abalanzó sobre ella y empezó “la fiesta”.

Por tremenda suerte, en ese momento un superior apareció y ordenó inmediatamente que aquella violación terminara, alegando que la chica era “muy joven”. Ese instante pasó, pero horas después vino la siguiente “prueba”. En otra habitación fue recibiendo descargas eléctricas, ella en una silla, y un hombre con cara de lunático le hacía preguntas a las que, tras respuesta de la joven, un par de cables rozaban el delicado cuerpo de ella mientras unas cuantas descargas eléctricas recorrían su cuerpo. ¿Os parece suficiente? pues no, hay más. El mismo hombre amenazó a la joven con llamar a “Samá” y que se encargaría de ella. “¿Quién es Samá?” se preguntaba con terror y desesperación descarga tras descarga mientras el loco solo amenazaba con llamarle. Finalmente le contó quien era, una mujer grande y fuerte con orientación homosexual que se encarga de las muchachas “malas” .

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