Home

España alcanza la escandalosa cifra de 2.306.000 niños en situación de pobreza, con serios problemas de desnutrición. 

Obra de Pawel Kuczynski

Obra de Pawel Kuczynski

Intento entenderlo pero no puedo, ¿cómo es posible que las empresas en España están teniendo cifras récord históricas y, sin embargo, familias enteras no llegan a final de mes a pesar de que sus miembros están empleados? (ni que decir de los millones de hogares en situación de desempleo total).

Con la excusa de la “crisis” se está destruyendo la figura del trabajador como ser de derechos, no se puede opinar, hay que confiar en el jefe, si te baja el salario le debes estar agradecido y feliz porque no te ha despedido.

Hablaba con una señora que limpia escaleras en mi barrio, tiene 60 años y físicamente no anda muy bien y, además, el marido tuvo un problema en una pierna y le ha sido amputada. Sus dos hijos están desempleados y gana unos 6 euros la hora por limpiar, si pide más dinero cogerán a otra, como le han dicho en reiteradas ocasiones.

Bueno, lo que realmente me ha impactado tras regresar a España este año fue el comentario de una madre en el autobús, en la que recomendaba a otra mezclar la leche con agua para darle a los niños por las mañanas. Poniendo un cuarto de leche y tres de agua se podrá hacer que el litro de leche, cada día más caro, dure más días.

Obra de Pawel Kuczynski

Obra de Pawel Kuczynski

Pero algo curioso sucede en este país, y es que no son pocos los que viven en verdaderas burbujas. Por ejemplo, un amigo licenciado con buen trabajo, rodeado de amigos como él, ríe al hablar de este tema porque le parece que es casi nulo, que no existe. Pero en este país hay hambre y necesidad, ¡y mucha! prueba de ello son las medidas que grandes superficies de supermercados están llevando a la práctica, para evitar que sus alrededores se llenen de “pobres” que buscan alimentos entre sus desperdicios. Entre estas medidas está la de tirar la comida que no se ha vendido en contendedores rodeados por cercas imposibles de saltar o, la más solidaria, la de lanzar lejía u otro producto para evitar que los productos que van a la basura sean inservibles.

Yo siempre me he preguntado el porqué de esta brutalidad, para ello me ayudó una empleada de una pastelería a la que llegué a última hora de la tarde y, mientras me servía una empanada, su compañera estaba colocando en una bolsa negra y grande de basura cada uno de los productos de la pastelería que, hasta hacía un minuto, estaban en venta. Al sorprendido por qué de mi boca respondió de forma nítida y segura:

Es que no lo entiendes, si lo damos a los pobres, cada tarde tendríamos una fila kilométrica de gente pidiendo comida y, por tanto, no venderíamos tanto por dos motivos; en primer lugar que daría mala imagen al local y, segundo, mucha gente no consumiría esperando a que se lo regalaran en el cierre del negocio. 

Yo no puedo quitarme de la cabeza a los 2.306.000 niños en España que se encuentran en situación de pobreza. La sociedad se ha acostumbrado a la frase “estamos mejor que antes”. Una y otra vez se repite y repite haciendo que el subconsciente crea que, por tanto, vivimos en una sociedad justa y que el hambre es algo del pasado. Pero no, es algo de hoy y está cerca.

Obra de Pawel Kuczynski

Obra de Pawel Kuczynski

No necesito que los medios de comunicación me recuerden qué está bien y qué está mal, que comentaristas sin formación comenten lo que es correcto y lo que no, me basta con ver las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y salir a la calle, visitar asociaciones locales u ONG’s para conocer la triste realidad social que vive España, un país en el que los suicidios han aumentado por una ley ideal para usureros que legitima a un banco a quedarse con la casa de alguien que no la puede pagar Y ADEMÁS EXIGIR ETERNAMENTE LA DEUDA DE LA MISMA. 

Me duele ver que bancos tengan miles de viviendas vacías que no quieren poner a la venta, por ahora, al tiempo que están cobrando el valor de las mismas a quienes no han podido terminar de pagarlas. Es terrible, especialmente en un país en el que 500 políticos están acusados por corrupción y otros 2.000 con causas abiertas.

 

 

 

 

Anuncios